Im Bistro nach Mitternacht

Amante de los viajes, en el año 1918, haciendo hablar a su personaje, Heinrich P., decide «ganarse el pan de todos los días escribiendo»; empieza a viajar: están en Praga, va luego a Suiza, hasta que en el mes de mayo de 1925, junto con su mujer Friedl, recala en Francia, él, judío, decepcionado por la situación política y cultural de Alemania, que ya a principios de los años veinte lo había hecho sentir como un extranjero.

Tanto que en una carta a un colega del Frankfurter Allgemeine Zeitung, para el cual Roth escribió hasta el año 1933 muchos artículos, decía: «Me gustaría decirle personalmente que París es la capital del mundo»; y posteriormente: «quien no ha estado en París es solo un medio hombre».

Joseph Roth en Francia» de Katharina Ochse, en la cual se presenta el entrelazamiento entre la vida agitada de Roth, sus numerosos viajes, la situación política en Europa y su producción literaria, introduciendo al lector en la interpretación y en la ambientación de los diversos libros.

El libro contiene: relatos, cartas, artículos, bajo diversos títulos: «En el bistró a medianoche», «En la Francia meridional», «Las ciudades blancas» y «Clemenceau».

En España se ha traducido parte de esta obra, bajo el título Las ciudades blancas, correspondientes al fragmento «Die weissen Städte».