Posteriormente formaría parte del plantel campeón de Primera B en 1952.
Dos años después llegó a Chile y fichó por Rangers de Talca, elenco por el que participó en 93 encuentros oficiales.
[4] Su cariño por Rangers y su posterior radicación en Talca lo convirtieron en un ídolo del club.
[6] Tras colgar los botines se radicó en Talca, donde trabajó como entrenador de Rangers en diversas oportunidades, siendo reconocido por tomar al equipo en situaciones complejas a nivel deportivo, también dirigió a Deportes Linares.
[1] Su muerte causó conmoción en Talca, la ciudad despedía a uno de sus más grandes ídolos deportivos, un talquino y rangerino por adopción.