Batalla de Corbins

En 1117 Ramón Berenguer III se apoderó del castillo de Corbins por el pacto con el valí almorávide Abd Allah ibn Iyad, quien, a cambio de evitar la caída de Larida en manos aragonesas y bloquear su avance hacia el Mediterráneo, pues avanzaban en Aragón y conquistaban Saraqusta en 1118, se compromete a ayudarle contra los musulmanes de Turtuixa, cediendo además los castillos de Gebut, Alfés y Castelldans.

Los castillos de Corbins y Alcoletge[1]​ fueron encomendados a Arnau I de Anglesola.

Tras el ataque aragonés contra Larida, cuando Tortosa ya había caído en manos del condado de Barcelona, Abd Allah ibn Iyad[2]​ rompió el pacto con Ramón Berenguer e invadió el Segriá, amenazando Albesa y las últimas conquistas del condado de Urgell, aprovechándose de la rivalidad entre Ramón Berenguer III y Alfonso I de Aragón para apoderarse a de Larida.

[3]​ Los cristianos sufrieron, según el Chronicon Dertusense, muchas pérdidas de hombres, entre ellos Bernardo Ramón I de Pallars Jussá, aliado del conde de Barcelona.

El castillo fue reconquistado definitivamente por Ermengol VI de Urgel en 1147, cuando fue cedido a los templarios, que establecieron la Encomienda de Corbins.