El campo fue utilizado por el Ejército de Liberación de Kosovo para recoger y confinar a centenares de presos varones de nacionalidad serbia.
[2] En 2003, el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) acusó a Fatmir Limaj, Isak Musliu y Haradin Bala por crímenes de guerra en relación con detenidos en este campo.
[3][4][5][6] En noviembre de 2005, todos los acusados, con excepción Haradin Bala, fueron declarados inocentes y liberados.
[5] Haradin Bala, un guardia, fue condenado a 13 años de prisión por encarcelamiento ilegal, tratos crueles, actos inhumanos y varios asesinatos.
[4] Aunque se desconoce el número exacto de presos y el número de muertos, se sabe que al menos 23 personas perdieron la vida en este campo.