Sólo se aprecian algunos vestigios como parte de sus murallas y torreones, integrados en las estructuras de las casas actuales.
[1] Conquistado por Jaime I en el año 1233, fue donado por el tratado de Montalbán en el año 1235 a Blasco de Alagón.
Posteriormente fue confiscado y cedido en 1293 a la Orden de Calatrava.
Jaime II confiscó de nuevo los bienes a la Casa de Alagón y los donó a la Orden del Temple a cambio de Tortosa.
Una vez extinguida la Orden, pasa a la de Montesa en el año 1319.