Edgar Borges

En 2009, con el relato ¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe?, centra su interrogación en el asesinato del padre literario.

Respecto a esta obra, el escritor y crítico Vicente Luis Mora asegura que "Edgar Borges crea una nueva vía de profundización en la subjetividad".

De la novela Enrique Vila-Matas dice que "Edgar Borges entiende la literatura como un complot contra la realidad".

Su inicio es una invitación a la observación callejera: "El bar es el confesionario más democrático de todos los que existen".

En 2012 publica El hombre no mediático que leía a Peter Handke, un libro que reúne géneros tan diversos como la novela, la entrevista y el diario para montar una investigación sobre un hombre cuyo único bien comunicacional es la biblioteca Peter Handke.

Ser gato aparece en 2021 en combinación con la ilustradora española Fría Aguilar; obra inclasificable que asume el deseo de ser felino para recuperar la relación con la naturaleza y los espacios.

La investigadora venezolana Rosalinda García señala que "la violencia en diferentes facetas: social, familiar, individual, con la muerte como resultado, gana espacio en los relatos de Edgar Borges.

"[2]​ Para el poeta sevillano Francisco Vélez Nieto la narrativa de Edgar Borges "recorre un camino que sigue las huellas marcadas por grandes caminantes de la literatura europea como Robert Walser, y al igual que éste maestro de la sencillez en aquello que observa, analiza y luego expone, el escritor venezolano emprende su andadura reflexivo, curioso, inquietante y fantástico".

[3]​ Sobre la novela ¿Quién mató a mi madre?, Andreu Martín asegura que estamos ante una obra de género inclasificable.

El filósofo Vicente Huici (España) define los caminos de la literatura del autor venezolano en su ensayo Edgar Borges y/o las historias que nos narran.

[13]​ El filósofo Ignacio Castro Rey (España) señala que "se trata de una literatura fronteriza, en constante movimiento".

[18]​ En 2016 Lavieri Edizioni lanza "El hombre no mediático que leía a Peter Handke" ("L’uomo non mediatico che leggeva Peter Handke"), la segunda novela del autor en italiano, bajo la traducción de Valeria Cavazzino y Luca Cerullo.