Es una fiesta local con mucho aire cultural y medieval celebrada de viernes a domingo.
Para que la espera al Emperador sea un poco más amena hay un desfile organizado que recorre todo el mercado renacentista y parte de las calles más importantes y centrales de Laredo hasta llegar a la playa.
Dicho desfile está compuesto por cabezudos, acróbatas, ocas, aves rapaces y gente disfrazada.
Dentro de los caballeros hay uno "malo" que es el negro, quien da más juego a las pruebas.
Como se ha dicho anteriormente, esta fiesta consta de dos desfiles que hacen la misma ruta.
Ambos salen desde el mercadillo renacentista y llegan hasta la playa siguiendo la calle paralela a la alameda Miramar.