En 1933, Erich Bauer se unió al Partido nazi y a la Sturmabteilung (SA), mientras trabajaba como conductor de un tranvía.
Entre estos perros había uno inmenso parecido a un San bernardo, con el nombre de Barry.
La orden favorita de Bauer era «Mensch, fass den Hund» (traducida como «Hombre, atrapa al perro».
Poco después, regresó a Berlín donde encontró empleo como peón limpiando los escombros de la guerra.
[7] Erich Bauer fue arrestado en 1949, cuando dos exprisioneros judíos de Sobibor, Samuel Lerer y Esther Raab, lo reconocieron durante un encuentro casual en Kreuzberg.
Cuando Ester Raab confrontó a Erich Bauer, este habría respondido: «¿cómo es que siguen vivos?»[2] Poco después, fue arrestado y su juicio inició el año siguiente.
[8] Dado que la pena capital fue abolida en Alemania Occidental, la sentencia de Bauer fue automáticamente conmutada por cadena perpetua.