La brea es uno de los muchos fluidos altamente viscosos aparentemente sólidos, siendo los más comunes los bitúmenes.
A temperatura ambiente, la brea fluye muy lentamente, tardando varios años la formación de una única gota.
Varias gotas se han formado y caído desde entonces a un ritmo aproximado de una por década.
La temperatura estable ha alargado el tiempo que la gota tarda en separarse del resto de la brea y caer.
El experimento es vigilado por una webcam aunque ciertos problemas técnicos evitaron que la caída de la octava gota fuera grabada.
Los físicos trasladaron el experimento a una mesa donde se controlaba científicamente mediante la colocación de una cámara web para registrar el goteo.