Edificio realizado según el proyecto de Joaquín Muro en 1932, aunque su construcción se retrasará hasta 1948 siguiendo los postulados del movimiento moderno con la claridad y expresividad de su composición y funcionalidad.
La fachada es mixta, de ladrillo visto y enfoscado formando bandas horizontales, con una decoración sobria propia de la arquitectura racionalista.
Los otros tres edificios son de menor entidad, de una sola planta y destinados respectivamente a vivienda del conserje, centro escolar y servicios de aseos del patio, este último demolido.
Se encuentra rehabilitado, en buen estado de uso y conservación.
El edificio se encuentra incluido en el registro DoCoMoMo con nivel "A".