Sus descendientes siguieron gobernando Egíalo, hasta que fueron expulsados por los hijos de Tisámeno y se refugiaron en Atenas.
[2][3] Hija de Ion y Hélice fue Bura, que dio su nombre a la ciudad epónima.
[5] En otra versión,[6] Ion participó en la contienda de los atenienses contra los eleusinos a quienes ayudaban los tracios comandados por Eumolpo, y tal fue la reputación que adquirió que los atenienses lo nombraron rey a la muerte de Erecteo.
Ion dividió el Ática en cuatro tribus en función de su oficio, granjeros, artesanos, sacerdotes y guerreros, denominándolas con los nombres de sus cuatro hijos: Geleón o Geleonte («brillante», esto es, «noble»), Egicores o Egícoras («cabrero»), Árgades («trabajador») y Hoples («soldado»).
Mientras tanto, Juto y Creúsa no tenían descendencia, por lo que tras unos años de espera acudieron a preguntar al oráculo como conseguirla.