Pierre Olivier Combelles y Katia Humala Tasso encontraron en Pitunilla (2700-3000 m s. n. m.), en los Andes del sur de Perú, unas buenas condiciones para reiniciar, y el trabajo se reanudó de manera normal desde noviembre del 2004.
El jardín botánico Pitunilla, tal como sus creadores se lo imaginan, será un conservatorio a la vez que botánico y un parque donde se favorecerá el aspecto estético.
Museo vivo, el jardín botánico agrupará las plantas más representativas de los Andes adaptables al clima y a la altitud de Pitunilla: árboles, arbustos, plantas cultivadas, medicinales, decorativas.
Se hará hincapié en los árboles y arbustos de flores (Cantua, Kageneckia, Chuquiragua, Barnadesia, Fuchsia, Delostoma, Bignoniaceae, Lupinus, etc.) y de cactus, encuadrando pisos de plantas herbáceas salvajes y cultivadas (Canna edulis, Salvia, etc.).
Las adaptaciones del terreno y las plantaciones comenzaron en diciembre de 2004: La apertura al público se prevé para el 2009.