En 1323 comandó el ataque a Cerdeña, al frente de cuatro galeras, junto al infante Alfonso, destacando por su talento militar.
El monarca lo premió concediéndole feudos en Cerdeña, Sanluri y Donigala.
En 1328 combatió para Castilla, remontando el Guadalquivir, al frente de diez galeras, en la expedición que comandaba el almirante Alonso Jofre Tenorio, llegando al Estrecho de Gibraltar, sin embargo no pudieron evitar el paso de los buques enemigos.
A finales del año, todo el territorio situado al sur de la línea dibujada en Almizra, entre Aragón y Castilla fueron otorgadas al Infante Fernando, quedando Gilabert como representante del infante.
A su vez, en 1332, Jofré Gilabert atacó territorio nazarí, siendo los objetivos las poblaciones de Vera, Huércal y Vélez hasta la tregua de 1334.