Juan de Dios Bosque

En el cargo, continuó la tradición de realizar visita pastoral, luego de medio siglo sin haberse hecho; esto lo logró desde 1877 hasta 1882, debido a que la Guerra del Pacífico interrumpió muchas actividades.

Más adelante, a pesar de ello, el presidente Campero promulgó en 1880 una constitución liberal aprobada por la Convención Nacional.

En dicho evento, excluyeron los elementos progresistas y declararon que la sociedad era esencialmente católica; para enfatizar eso, le cambiaron el nombre a Sociedad Fraternal de Artesanos Obreros de la Cruz, bajo el patronazgo del Señor del Perdón.

[10] Entre los miembros de esta sociedad están Luis Cuenca, Claudio Rivera, Antonio J. Espinoza, Félix Ascui, Daniel Aliaga, Emeterio Arteaga, César Arciénega, Bernabé Aguilar, Vicente Aramayo, Galo Bustillos, Francisco Cadena Ramírez, Pedro Chavarría, César Chávez, Saturnino Fernández, Julio Guzmán, Agustín Guzmán, Belisario P. Illanes, Rosendo Landívar, David Landa, José Benito Rodríguez, Juan de Matta Guillén, Ciriaco Soria, Víctor Tarifa, José Valenzuela, Cristóbal Valenzuela, José Valencia, Cristóbal Valencia, Luciano Velasco, Cayetano Zavala y Gregorio Zapata.

A esta mutual acudían políticos e intelectuales para buscar popularidad y seguidores.

Han pertenecido a esta sociedad personalidades importantes como Gregorio Pacheco, Agustín Aspiazu, Nicolás Acosta, Juan Federico Zuazo, Juan Granier, Jenaro Sanjinés, Ignacio Zapata, Moisés Santiváñez, Benedicto Goytia, Serapio Reyes Ortiz, Julio César Valdez, Adolfo Ortega y Daniel Nuñez del Prado.

Los miembros iniciales, además de Boque, fueron: Ignacio L. Zapata, José Carlos Asín, José Santos Machicado, Belisario Saénz, Elías Zalles B., Gerardo Álvarez, Bernardino Sanjinés, Zenón lturralde, Melquiades Loayza y el general Fermín Prudencio, entre otros.

Fue precisamente en 1885 que monseñor Bosque publicó una Carta Pastoral contra la masonería, con la imprenta ‘La Unión Católica’.

Este es un extracto de dicha carta: La herejía, monstruo que no tiene nombre, que lo invade todo, que lo abraza todo, para malearlo todo, no se deja conocer aún en su forma concreta si no es por el odio a la revelación, a la Iglesia de Jesucristo, al sacerdocio fundado por Él y a las prácticas de la piedad cristiana.

Con su liderazgo progresista, esta sociedad se volvió muy importante en la labor de los movimientos socialistas.

Este hecho contó con el apoyo de masones importantes, como Néstor Morales Villazón, Norberto Galdo, Humberto Muñoz Cornejo, Vicente Mendoza López y otros «intelectuales destacados de la época».

Los conservadores buscaban que prime el orden civil en la vida pública y favoreció a la Iglesia Católica.

Particularmente, el gobierno de Aniceto Arce tenía como lema: «Organizar y proteger a Bolivia cambiando la faz económica».

En dicho sínodo, se enfocó en restaurar la disciplina eclesiástica y a mejorar la formación sacerdotal de los seminaristas.

Sin embargo, no se pudo avanzar mucho debido a la falta de recursos.

Su rival principal fue el ministro de Gobierno, José Pol, quien interfería constantemente en su jurisdicción religiosa.

También se enfrentó al propio presidente de la república, Gregorio Pacheco, que lo difamaba ante el congreso.

Para efectuar mejor su cruzada, fundó la Sociedad Católica en 1882, institución que tenía su propio semanario: La Estrella.

También creó la Unión Católica, que contaba con el semanario Progreso como portavoz, fundado en 1885.

Francisco María del Granado (Cochabamba) y monseñor Juan José Baldivia (Santa Cruz de la Sierra).

La festividad empieza la noche anterior a las 23:00 horas, con amplificación de sonido y ponche.

Cuando se inauguró la plazuela, su piso estaba hecho de cemento y tenía banquetas del mismo material.

Los pasillos del paseo tienen forma de cruz si se los ve desde arriba.

Escultura dedicada a Juan de Dios Bosque.