Ophrys se menciona por vez primera en el libro "Historia Natural" de Plinio el Viejo (23-79 AD).
Las pequeñas hojas basales forman una roseta pegadas a ras de suelo.
Las flores poseen un labelo de gran tamaño y más globular que en otras variedades.
El labelo tiene tres lóbulos con los laterales que están vueltos hacia adelante con unos pelos finos y sedosos.
Las flores son únicas, no solo por su inusual belleza, gradación de color y formas excepcionales, sino también por la ingenuidad con la que atraen a los insectos.
Esto ocurre solamente en el periodo determinado en el que los machos están en celo y las hembras no han copulado aún.
Las polinia se adhieren a la cabeza o al abdomen del insecto.
Esto es suficiente para preservar la población de Ophrys, si se tienen en cuenta que cada flor fertilizada produce 12.000 diminutas semillas.