Se encuentra emplazado sobre el entubado del Arroyo Napostá y se extiende por aproximadamente 300 metros, entre las calles General Urquiza y Fuerte Argentino.
Debe su nombre a las esculturas con las que está ornamentado.
Estas obras fueron llevadas a cabo durante el 1º Simposio Nacional de Escultura Monumental, realizado en la ciudad en octubre de 1993.
[2] Además, presenta una fuente, construida en 1997, sobre una base circular de 300 m², desde donde 9 chorros de agua alcanzan una altura de hasta 7 m.[3] Las obras localizadas en el Paseo son trabajos de dimensiones monumentales que fueron llevados a cabo con el reciclado de chatarra del ferrocarril.
Estas esculturas, que tienen un peso de entre 700 y 4.000 kg, fueron realizadas por 10 escultores y un grupo de 30 ayudantes, y adquiridas por la comuna.