Se encuentra sobre el río Arlanzón en la entrada a Pampliega.
A principios del seiscientos trabajaron en él los maestros Miguel de la Fuente, Pedro del Río y Francisco González de Sisniega.
En 1733 Francisco Bazteguieta y Santiago Pérez realizan un ambicioso proyecto de reconstrucción cuya ejecución contrata un año después Hermenegildo de Llanderal.
A mediados de la centuria Manuel del Campo y José Uribe proyectan una importante reconstrucción parcial que efectuó Diego de la Riva.
Aunque de origen gótico e intervenido en el renacimiento y en el seiscientos, su aspecto actual está ligado con la óptica barroca producto de la actuación del siglo XVIII.