Se caracterizan por su alto rendimiento, ofrecen un entorno completo de desarrollo y buena asistencia técnica.
Como aspectos negativos cabe señalar su elevado coste y su política de código cerrado.
Las variantes de Linux para tiempo real ofrecen una alternativa open source a las soluciones comerciales.
La última versión de Qlinux se basa en el kernel 2.4.4[1] e incluye las siguientes características : Cuando se activa Qlinux estas características reemplazan a las disponibles en el kernel estándar de Linux.
Las actuales versiones proporcionan flexibilidad permitiendo la combinación de estas características según se necesiten.