Hasta 2003, el territorio brasileño se dividía en siete regiones hidrográficas, pero con la Resolución n.º 32, de 15 de octubre de aquel año, se instituyó una nueva División Hidrográfica Nacional por la cual Brasil pasaba a estar dividido en doce regiones.
[4] Brasil cuenta con una vasta y densa red hidrográfica y algunos de sus ríos destacan por la extensión, anchura o profundidad de sus cauces.
En consideración a la naturaleza del relieve, destacan los ríos de planalto, que presentan un lecho acuático con rupturas de declive y valles, entre otros aspectos, que les confieren un gran potencial para la generación de energía eléctrica.
En cuanto a la navegabilidad de estos ríos, dado su perfil irregular, queda un tanto perjudicada.
La mayor de las regiones es la Región hidrográfica Amazónica, con 3 800 000 km², que se esparce por siete estados brasileños, la mayor cuenca hidrográfica del mundo.