La saleta era una habitación utilizada en el desaparecido Alcázar de Madrid como espacio ceremonial.
Esta división se produjo a finales del reinado de Felipe II.
[1] Formaba parte del Cuarto del Rey, conjunto de estancias destinada al monarca español dentro de la residencia regia.
[2] Tenían entrada hasta esta sala distintos oficiales: acroes, costilleres, varlet-servants, capitanes ordinarios, procuradores de Cortes y ciertos eclesiásticos.
[3][4] Hacia 1625 se encontraba decorada con tapices representado historias de Escipión.