La inflorescencia es una cabezuela generalmente solitaria, largamente pedunculada, de involucro campanulado a hemisférico.
Se encuentra como ruderal a orillas de caminos y carreteras, así como en otras áreas perturbadas.
También prospera como arvense en cultivos, principalmente de cítricos, maíz, frijol, tomate y garbanzo.
Por sus características, suele usarse en setos para formar un fondo para otras plantas de menor porte.
[1][4] Tithonia rotundifolia fue descrita en 1917 por Sidney Fay Blake, sobre un basónimo de Philip Miller, en Contributions from the Gray Herbarium of Harvard University 52: 41.