Cabe destacar que al mismo tiempo los países árabes mostraban su apoyo diplomático a la Argentina por el reclamo de las islas Malvinas.
[10] Durante su presidencia fue invitado por la OLP a Palestina, pero la visita no se concretó.
En lo referente al conflicto árabe-israelí, Menem, a diferencia de Raúl Alfonsín, le dio importancia y se ofreció como mediador para las negociaciones, como así también propuso a Buenos Aires como sede para una conferencia sobre la paz.
[15] Dicho embajador realizó una iniciativa para imponer el nombre Palestina a una calle de Buenos Aires, formalizándose en 1995.
[17] En 1994, el entonces canciller Guido Di Tella se reunió con Arafat en Túnez donde le ofreció construir viviendas y una escuela en Gaza, pero el líder palestino resaltó la necesidad de servicios urbanos básicos que Argentina no pudo brindar.
[12] En 2008 Argentina instaló su Representación Diplomática en Ramala, siendo designado Horacio Wamba «como embajador extraordinario y plenipotenciario, al solo efecto del rango protocolar».
El reconocimiento argentino a Palestina como Estado fue el tercero de América Latina tras Brasil y Uruguay.
El gobierno argentino aclaró también que no reconoce a Jerusalén como capital de ningún Estado.
[13] Tras el reconocimiento argentino como Estado se llevaron a cabo acuerdos de cooperación entre ciudades argentinas y ciudades palestinas, y se creó un Comité Permanente de Solidaridad con el Pueblo Palestino.
Por su parte, la mandataria argentina hizo responsable al gobierno israelí «de la integridad física» del sacerdote y advirtió que el agravamiento de la situación «tendría serias consecuencias en la relación bilateral» entre ambos países.
El ministerio de Relaciones Exteriores argentino también convocó por lo sucedido a Dorit Shavit, embajadora israelí en Buenos Aires.
[26][27] Tras el hecho, la presidenta argentina expresó que estaban en contacto con el cura y se realizaban trámites para entregarle alimentos.
En la primera mitad del siglo XX, muchos inmigrantes palestinos llegaron efectivamente a Buenos Aires, aunque la mayoría de ellos decidió radicarse en Chile, país que alberga la mayor comunidad palestina fuera del mundo árabe.