Pasa su niñez en Pinerolo y Turín, bajo la tutela de un sacerdote llamado Manavella.
Vuelve en 1810 a Milán, donde trabaja como profesor de Francés en el Collegio degli Orfani Militari.
Es trasladado a Venecia en febrero de 1821, donde compone varios Cantiche y las tragedias Ester d'Engaddi e Iginici d'Asti.
La dura experiencia carcelaria concluye en 1830 por un indulto imperial y su repatriación, y constituye el tema de la obra autobiográfica Le mie prigioni (publicado en español como Mis prisiones), obra que alcanza gran popularidad.
Pellico publica sucesivamente las tragedias : Gismonda da Mendrisio, Leoniero, Erodiade, Tommaso Moro y Corradino, el libro moral I doveri degli uomini y Cantiche de género romántico.