Para aumentar su efectividad, se podían colocar en la zona extrema piezas de sílex, hueso o metal.
Es un elemento arquitectónico muy extendido en las culturas hindú, budista y jainista, así como en zonas influenciadas por ellas, como Java.
En la cultura Maglemose había un tipo que probablemente evolucionó del hacha de rodillos.
Se han definido varios tipos, principalmente por Fiona Roe, quien propuso una tipología británica en 1979 que desde entonces ha sido descartada.
En la mitología griega, los centauros y los silenos llevaban garrotes, que utilizaban para luchar contra bestias feroces.